14 de octubre de 2010

La nicotina de las relaciones “El engaño”



La semana pasada me tocó ver a una amiga sufrir porque había terminado con su pololo, ¡¡nada más, ni nada menos, porque el muy fresco la engaño!! Y con la ex de él y amiga de ella ppfff!!! — ¡Cómo pueden existir tipos tan frescos!—pensé. Hasta que recordé que hace varios años (cuando era quinceañera) yo había hecho lo mismo, aunque no con el amigo de él y bajo circunstancias de tener un pololo “celópata”, con el que no podía terminar (seguramente por la falta de madurez). Y mientras buscaba una explicación lógica al porqué de mi engaño (aparte de la edad) recordé que cada vez que escuchaba que alguna chica había engañado a su pololo lo había hecho o por despecho o por qué no se sentía amada, ni valorada. Mientras que los hombres se justificaban con cosas como: —mi amor estaba curado, no sabía lo que hacía— o la típica — ¡yo no quería! Ella se me tiro encima—  pobres! jajaja...



Y cuando le pregunte a un amigo ¿qué pensaba del engaño? y luego de confesarle que yo también había sido infiel me dijo: —las mujeres son infieles por motivos como el tuyo, mientras que los hombres lo hacemos por “calentura” y quien diga lo contrario ¡miente!—  =o  ¡lo dijo un hombre! Y después me dijo algo muy sabio—el hombre que engaña es porque no ama— =o esa era la gran y pequeña explicación que todas sabemos, pero que muchas veces preferimos ignorar inconscientemente, buscando motivos para perdonarlo y volver con él. Sin embargo si un hombre nos engaña, es porque simplemente no nos quiere lo suficiente y deberíamos tomarlo como un “favor indirecto” ya que ¡de la chichita que nos salvaríamos! ¿O no?

Sí chicas, el engaño es adictivo — ¡Y el que esté libre de pecado que lance la primera piedra!— y  al igual que la adicción al cigarro comienza en pocas cantidades, luego se va generando una adicción incontrolable que con el tiempo enferma a la persona y que solo el amor puede curar, sin este la persona que engaña vive en una constante aventura furtiva, llena de adrenalina y placer que lo único que hace es dañar a la persona engañada.

 Y si ya has engañado no te sientas la más mala del mundo, ya que piensa que aprender de lo malo es sabio y superarlo es aún mejor. Solo sé sincera y termina con el hombre que ¡NO AMAS! ¡Por algo lo engañaste! Y si te engañaron agradece que te diste cuenta a tiempo de que la persona con la que estas ¡NO TE AMA! Sé que cuesta muchísimo aceptar que la relación fracaso, pero hazlo por ti, para que no sufras la inestabilidad de tener una relación con un adicto a la nicotina de las relaciones “el engaño”. ¿Y tú qué piensas?  

4 comentarios:

Kimmy dijo...

amiga lo leí, y me sentí identificada...
lamentablemente para mí, lo que escribes es verdad... el ya no me amaba =C.
en fin por eso también terminamos.


de la chichita que me salve.. XD

Unknown dijo...

k seco tu amigoo, ese si es hombre

¡Locas y que! dijo...

Querida kimy ahora solo queda la tarea mas dificil que es la de sanar la herida y como te dije el otro día "solo el tiempo la sanara" es un secreto a voces ;)

¡Locas y que! dijo...

sii!! que seco mi amigo y se llama roberto igual que tu!! jajajaaja ;)

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